// EL MANIFIESTO · 002
PEQUEÑAS COSAS. PERO NUESTRAS.
Pinche Rico empezó como una broma entre primos en San Juan. Una flor de maga en el cuello de una chaqueta. Un coquí en una mochila. Un pastelito con aceituna que decía "yo también."
Hoy somos 19 pines, una mesa de comedor, y mucha gente que entiende. Cada pin se diseña, se aprueba, y se envía desde aquí. Sin intermediarios, sin Amazon, sin pedirle permiso a nadie.
No vendemos souvenirs. Vendemos pedazos chiquitos de algo que no se puede explicar, la cosa esa que se siente cuando ves la bandera en el carro de un total stranger en Hartford.
★ SI LO ENTIENDES, ES PARA TI.